La confiscación se aplica como sanción al comportamiento o conducta del titular de los bienes confiscados, pero que en realidad se realiza a título de represalia o venganza de tipo político, mientras que la expropiación es un mecanismo utilizado para equilibrar el choque entre los intereses generales y un interés particular; la confiscación es el apoderamiento de todos los bienes de una persona o de una parte sustancial de su capital o renta, mientras que la expropiación se refiere a la transferencia de uno o varios bienes a favor del expropiante.