La sentencia es una unidad lógica jurídica que debe leerse e interpretarse de manera conjunta, de forma tal que, si se fragmenta para querer evidenciar yerros en la motivación, se produce una visión parcial y limitada de los razonamientos de los jueces de sentencia, que sólo pueden causar la impresión de que se está en presencia de defectos que en realidad no existen, pues equivalen a un estudio limitado de trozos del fallo discutido.