Los juzgadores deben interpretar la norma aplicando los criterios de hermenéutica jurídica, en el sentido que las disposiciones legales aplicables deben interpretarse con un criterio sistemático, integral y finalista, partiendo de armonizar la norma aplicable con los principios, valores y derechos constitucionales, sin vulnerar derechos de los justiciables ni de terceros, considerando el prioritario interés de los menores; pues los casos deben resolverse de la manera más conveniente a éstos últimos.