El principio de tipicidad es una exigencia de seguridad jurídica que persigue la existencia previa de una norma que establezca, como infracción, la conducta que se pretende castigar, así como la sanción aplicable a quienes incurran en dicha conducta; la finalidad de este principio es que los administrados sepan cuáles son los hechos sancionables y cuáles sus consecuencias a efecto de evitarlos.