Credibilidad del testigo o de sus declaraciones es un juicio de valor que establece cada observador, es la exactitud percibida; un testimonio resulta creíble cuando los afectos, cogniciones y comportamiento del testigo son comprensibles y derivables de la narración del suceso; dicha credibilidad no implica el testimonio sea válido o exacto, sino depende de variables psicosociales como la atribución de intencionalidad.