El derecho a la estabilidad laboral es el derecho a conservar el cargo sin limitaciones de tiempo, siempre que concurran factores como: que subsista el puesto de trabajo, que el trabajador no pierda su capacidad física o mental para desempeñar el cargo, que se desempeñe con eficiencia, que no se cometa falta grave que la ley considere como causal de despido, que subsista la institución para la cual se presta el servicio y que el puesto no sea de los que su desempeño requiere de confianza personal o política.