El delito de homicidio agravado en grado de tentativa requiere para su configuración de una acción típica, que consiste en que el sujeto activo con el fin de matar a otra persona da comienzo todos los actos tendientes a su ejecución por actos directos o apropiados para lograr su consumación y ésta no se produce por causas extrañas al agente, concurriendo las agravantes que el hecho fuere cometido con alevosía, premeditación, o con abuso de superioridad y por motivos abyectos o fútiles.