Dentro de las causas de invalidez de un acto, contrato o instrumento están: la nulidad, es decir, la ineficacia como consecuencia de carecer de las condiciones necesarias para su validez, sean ellas de fondo o de forma que opera de pleno derecho; y, la anulabilidad, o sea la condición de los actos, negocios o instrumentos jurídicos que pueden ser declarados nulos e ineficaces por existir en la constitución de los mismos un vicio o defecto capaz de producir tal resultado.