Cada uno de los principios de los cuales se compone el Derecho Penal, enuncian una condición sine qua non, esto es, una garantía jurídica, para la aplicación de la pena; no son, por tanto, una condición suficiente en presencia de la cual está permitido o es obligatorio penalizar, sino una condición necesaria en ausencia de la cual no está permitido hacerlo.