CESACIÓN DE CUOTA ALIMENTICIA

REQUIERE QUE EN LA DEMANDA SE HAGA UNA NARRACIÓN PRECISA Y SE ESTABLEZCAN EN LEGAL FORMA LOS MEDIOS DE PRUEBA QUE SERVIRÍAN PARA ESTABLECER LOS ELEMENTOS DE LA CAUSAL INVOCADA

"Consideraciones de esta Cámara: Al analizar el contenido de la demanda originalmente presentada advertimos, que en la misma no se expresó con claridad la causal de las establecidas en el Art. 270 del Código de Familia para pedir la cesación de la cuota alimenticia establecida a cargo del demandante señor [...], y a favor de su hija [...]; al efecto la referida disposición legal respecto a la cesación de la obligación alimenticia establece: Art. 270 C.F “La obligación de dar alimentos cesará: 1º) Por la muerte del alimentario; 2º) Cuando el alimentario, por su indolencia o vicios no se dedicare a trabajar o estudiar con provecho y rendimiento, pudiendo hacerlo; 3º) Cuando el alimentario deja de necesitarlos; 4º)  Cuando el alimentante, por darlos, se pusiere en situación de desatender sus propias necesidades alimentarias, o las de otras personas que tengan derecho preferente, respecto al alimentante; y 5º) Cuando el alimentario maltrate física y moralmente al alimentante.

En ese orden de ideas, tenemos que al analizar el sustrato fáctico de la demanda advertimos que los hechos narrados se adecuan al supuesto que la norma establece en la causal segunda del Art. 270 C.F. por cuanto se relatan hechos que llevan a la parte demandante a concluir que la alimentaria no se encuentra estudiando con provecho dado el tiempo transcurrido desde que inició sus estudios de medicina – diez años - siendo esta una carrera con una duración de ocho años, y que además  la referida alimentante ha reprobado cierto número de materias (a fs. […]) de igual forma advertimos que el Tribunal a quo llegó a la misma conclusión por cuanto efectuó prevenciones a la abogada recurrente respecto de que presentara en legal forma la prueba idónea para establecer la causal invocada ( Fs. […]).

Es de señalar que la apoderada del demandante pretendió subsanar dicha prevención por escrito de folios […] pero además modificó dicha demanda expresando que respecto a la causal segunda del Art 270 C.F., desistía voluntariamente de la misma y como consecuencia basaba su demanda en las causales tercera y cuarta del referido artículo, es decir por haber dejado de necesitar los alimentos [...] y por ponerse el alimentante por darlos, en situación de desatender sus propias necesidades alimentarias o las de otras personas que tengan derechos preferentes.

Al respecto es de aclarar que la vía utilizada por la abogada del demandante para pretender cambiar la causal invocada en la demanda y pedir la cesación de la cuota alimenticia no es la idónea ya que si bien la ley le franquea la posibilidad de ampliar o modificar la demanda antes de la contestación de la misma de conformidad a lo que establece el artículo 43 de la Ley Procesal de Familia, no basta con enumerar las causales que se invocan, sino que debe de hacerse una narración de los hechos en que se basa la pretensión congruentes con la misma, pues son estos el sustrato fáctico objeto de prueba en el proceso, lo que no encontramos que se haya efectuado en dicho escrito, de tal manera que al no subsanarse en debida forma la prevención efectuada debió el Tribunal a quo declarar inadmisible la demanda o bien efectuar los requerimientos necesarios para adecuar los hechos a las causales invocadas, pues en la demanda no se hace una narración clara de los mismos; la omisión anterior ha llevado a que en la audiencia de sentencia se prueben hechos que no han sido debatidos en el proceso, por ejemplo tenemos que los testigos del demandante han aportado información de padecimientos médicos del señor [...] lo cual no consta en la demanda, pues insistimos los hechos que sirven de base a la pretensión son orientados a alegar que la demandada no estudia con provecho y buen rendimiento.

Así las cosas, es de recordar que por el principio de congruencia el juez está obligado a que en sus sentencias o resoluciones no deben apartarse de los hechos que son objetos de la litis, es decir, de los hechos alegados en la demanda y contestación que son los que establecen los límites de lo que debe de discutirse y probarse en el proceso; al efecto la moderna doctrina  procesal ha sostenido que “El principio de congruencia procesal” implica por un lado que el juez no puede ir mas allá de lo pedido en la demanda y contestación, ni fundar su decisión en hechos diversos de los que han sido alegados por las partes.

En ese orden de ideas, en el sub lite la jueza A quo debió de declarar inadmisible la demanda por no haberse subsanado en legal forma la prevención efectuada, que consistía en aportar en legal forma los medios de prueba que servirían para establecer los elementos de la causal invocada en la demanda (causal segunda Art. 270 C.F.) y no dar el trámite al proceso con una causal diferente, pues no se contaba con una narración de los hechos que serían controvertidos y probados en el proceso, lo que ha llevado a que la sentencia recurrida adolezca de incongruencia, pues se ha fundamentado en hechos y en una causal que fue desistida por la parte demandante, y en consecuencia con ello se ha violentado el debido proceso, de conformidad con el art. 232 inc. 1° literal c) del Código Procesal Civil y Mercantil (en adelante C.P.C.M), que refiere que los actos procesales son nulos cuando se han infringido los derechos constitucionales de audiencia o de defensa, tal como sucede en el presente caso, por versar el proceso en hechos que nada tienen que ver con el desahogo probatorio que sustenta lo relacionado en la demanda presentada por la Licenciada Guevara Zelaya."